Category

Sin categoría

Clemencia Echeverri, invited artist on the Paralelo 10 website, February 2019

By | Sin categoría | No Comments

Clemencia Echeverri

Para el 2019 hemos invitado Clemencia Echeverri (Colombia,1950a nuestra página web. Por el recorrido por nuestra páginaquienes nos visitan podrán conocer parte de la obra de una de las artistas con mayor trayectoria en el arte actual colombiano. Echeverri, quien reside y trabaja en Bogotá, desarrolla sus obras en diferentes medios como complejas video instalaciones,  video, fotografía, sonido y obra bidimensional a partir de reflexionar sobre las condiciones sociales dominantes en nuestra nación. Realizó estudios de pregrado en Colombia y de especialización y maestría en Artes Plásticas en el Chelsea College of Arts de Londres. Ha sido docente de artes en pregrado y maestría en las Universidades de Antioquia y Nacional de Colombia. En Paralelo 10, tuvimos la oportunidad de hablar con ella y tocar varios temas sobre su obra y sobre el desarrollo de su ejercicio artístico. 

 

Entrevista Clemencia Echeverri 

  

Sebastián García: Creo que hay una mirada transversal en tu trabajo y es una relación a modo sujeto-objeto, pero que yo lo pondría en términos de “la fuerza y lo forzado”. Como si existiese una fuerza que se ejerce de manera constate y contundente sobre personas, colectivos y otros seres (como la tierra misma) y ellos se ven afectados por esta fuerza. Y así es cómo sobre ellos recae esta potencia que es tan contundente en tu obra. ¿Es así o que piensas frente a esto?  

Clemencia Echeverri: Lo de la fuerza es una condición de la imagen. Un manejo de la imagen para explorar no solamente lo visual sino la situación misma de lo que se está trabajando. Explorar los ejes que la constituyen; las situaciones de potencia, de posibilidad, de ahogo. Y pensar, ¿en que está sumergida esa imagen?, ¿bajo qué condiciones sociales, políticas, personales? De alguna manera, apuntas a una cosa que es cierta, que es el trabajo de la fuerza, pero no de lo forzado.  

S: Algo como una tensión. 

C: Exacto, la palabra forzado es un poco extraña en el manejo nuestro, pues acudir a las fuerzas es acudir como a lo verdadero. No forzar las condiciones de las cosas, sino tratar de entender internamente qué es lo que está en juego. Cuales son aquellas confluencias. Y se acude -o yo acudo- al exceso. Y ahí sí se podría entender lo forzado como ese exceso. Esta imagen de las semillas como exceso [referencia a la instalación de Nóctulo], llenar los espacios con una imagen que se acumula. Pretendo con eso completar un problema que parece estar dicho pero no visto. Parece que está sucediendo, pero no lo estamos viendo. Es dar cuenta con la imagen de aquellas cosas que no son tan evidentes. 

S: Entiendo. Ahora, muchas veces se siente que ese dolor que se pone en juego con tu obra también posee algo de inevitable, como si fuera una condición insalvable a la que como país o individuos nos vemos arrojados, ¿cómo encara tu obra ese posible pesimismo? 

C: Yo se lo atribuyo a ser parte de una época, un tiempo que ha estado sometido a muchas condiciones sociales. Pero, más que pesimismo es una ansiedad por lograr las cosas, una ansiedad por llevar a cabo proyectos, sacarlos adelante. Y cuando las cosas se intentan hacer y se pierden, volvemos a caer en lo mismo, nos devolvemos. Ese es un fluir casi inevitable, pero es real. Es algo vivido, atravesado y pasado por los tiempos de la condición política y social en la que hemos estado.  

S: Creo, también, que tu obra opera en función de un carácter colectivo, o una memoria comunal. No es un hacer destinado a una mera cualidad estética, sino que está ligado a un carácter social innegable. Como si esta fuese una obra que más que pretender ser expuesta o canonizada, pretende establecer memoria y ser evocada ¿qué opinas tú en este tema?  

C: Sí. Yo creo que de alguna manera el video, la condición de la instalación, el sonido y demás recursos; son elementos que tienen un tiempo activo y presente, y cada vez que te sumerges en la obra acudes a la memoria, estableces relaciones temporales y espaciales. La conexión, espero que no esté quieta. Quiero que sea una conexión activa, viva. Espero que la video-instalación me ayude a mantener las piezas en el tiempo, con una vigencia no sólo temporal sino también una vigencia referida a una memoria; que no es necesariamente de un pasado sino de un acontecer que nos constituye. Ese recurso temporal que permite la video- instalación es muy interesante. 

S: En el caso de las fotografías, siento que es algo que también ocurre, pues ellas poseen esta vigencia que mencionas.  

C: Es posible que como la fotografía sucede mientras estoy trabajando el mismo problema de manera audiovisual, esos son momentos que escojo y retengo del proceso mismo que está en movimiento activo del video y del sonido, entonces posiblemente la fotografía trae eso. 

S: Me ha ocurrido que al ver un video y luego al ver las fotografías, me da la impresión de que ellas son aristas que le salen a la producción. Como si las fotografías fuesen momentos de claridad de la obra en conjunto. 

C: Pues ojalá (risas), pero sí son momentos claves. Son síntesis. Por ejemplo, esta fotografía del río Cauca que es Mapa [de la obra Treno]. Es una situación que pasa cuando yo estoy grabando, y de pronto cojo la cámara y me subo a un puente y hago una foto. Pero ocurre en la misma actividad, en la misma observación, en la misma percepción en la que estoy. Por eso en la obra, la foto se revela, la foto aparece… sucede. Es muy extraño ese trabajo paralelo: entre los encuentros, entre la razón, entre el inconsciente, entre las búsquedas y los hallazgos. Es una cosa supremamente extraña que pasa en el arte, y a la que los artistas tenemos que estar tremendamente atentos, a esas cosas que tú dices de las aristas, que son destellos y son momentos muy fugaces, pero que si tú no estás atento se te van y no vuelven a aparecer. 

S: Ya, una pregunta un poco más personal, ¿No es desgastante la labor de un artista cuyo objeto de estudio es la violencia como naturaleza cotidiana? Debe ser impactante ejercitar tantas formas de tristeza. 

C: Bueno, no me propongo hacer obra que tenga que ver con la violencia en la vida cotidiana, ese no es mi propósito. Lo que pasa es que estoy muy invadida y muy atravesada por situaciones que me molestan, que me atraen; precisamente por la injusticia, por el desequilibro que se presenta en cada hecho. Frente a esa situación no puedo parar de ir a buscarla y de ir a verificarla, de perseguirla. Estamos hechos de tantas cosas difíciles y de tantos desencuentros, vacíos, esperanzas, expectativas y frustraciones que de ahí es que tengo la llamada de atención. Pero no es un tema el que yo estoy buscando, sino que es una experiencia de la vida diaria que me llama. 

Para este año 2019, Clemencia Echeverri fue seleccionada como la primera artista en habitar con su obra el espacio de arte y memoria, Fragmentosel “contramonumento” que la artista Doris Salcedo creó encomendada por el gobierno nacional para generar un espacio de encuentro entre el arte contemporáneo y la memoria, durante los mismo 50 años que duró el conflicto armado con las FARC. Presentará allí su obra Duelosuna instalación multicanal, que busca generar una disposición y reflexión hacia el duelo sobre lo que ocurrió en nuestro país. Además, una retrospectiva de su obra será presentada en el  Museo de Arte del Banco de la República (MAMU). Bajo la curaduría de María Margarita Malagón, esta exposición, que llevará por título Liminalserá una revisión de su obra de los últimos 20 años y una ocasión única para conocer de cerca los planteamientos de Echeverri en sus sofisticadas instalaciones. De igual manera su obra Sin Cielo será exhibida en la exposición  Arte en Colombia Siglo XXI del Museo de Arte Moderno de Medellin – MAMM, entre otras importantes participaciones que tendrá durante el año. Paralelo 10 hará seguimiento de todas estas muestras.

Watch Dragon ball super